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Años de historia, investigación, desarrollo, descubrimientos... para ofrecer unos minutos de aventura, emoción, diversión y adrenalina. El funcionamiento de una montaña rusa esconde gran cantidad de conocimientos avanzados sobre física y mecánica que hacen de esta atracción una de las más solicitadas en los parques de atracciones. Te explicamos algunos de los conceptos físicos que hay tras ellas.

Ley de conservación de energía: es una de las leyes básicas de la física, y dice que la energía no se crea ni se destruye, solo se transforma. Las montañas rusas funcionan convirtiendo la energía potencial gravitatoria (que aumenta al alejar un cuerpo de la tierra, es decir, ganando altura) en energía cinética, velocidad.

Fuerza centrípeta: es la fuerza que atrae a un objeto en movimiento, en trayectoria curvilínea, hacia el centro de la curvatura. Gracias a esta ley, podrás subirte a la montaña rusa Tornado y disfrutar de sus divertidos loopings.

Aceleración: Conoces esa sensación en la barriga que provocan la caídas de la Tarántula? La aceleración tiene la culpa. Es el aumento de velocidad constante que sufre la vagoneta en la caída gracias a la transformación de la energía potencial gravitatoria en cinética.

Fuerza G: la fuerza G es una unidad de medida de la aceleración, basándose en la aceleración que produciría la gravedad en un objeto en caída. Una aceleración de 1G es considerada la aceleración estándar de la gravedad, pero las montañas rusas pueden superarla, proporcionando la curiosa sensación de ingravidez.

Toda esta información y mucha más aplicable a las atracciones del parque puede descubrirse en el Aula de Física del Parque de Atracciones de Madrid. En ella, los estudiantes podrán convertir cada atracción en un laboratorio al aire libre en el que experimentar los conocimientos adquiridos en el colegio o instituto. Últimas plazas disponibles en 2018.